Rincones de Buenos Aires
Texto Diego Montibello Fotografía Iñaki Saratxaga
historiasAweb
Hay una Buenos Aires que no aparece en los mapas ni en los folletos. Una ciudad que se esconde detrás de las fachadas modernas, que se respira en los bares antiguos, que suena a tango improvisado en una vereda cualquiera. Una capital que se deja conocer solo por quienes están dispuestos a caminarla con los cinco sentidos abiertos.
Una ciudad vibrante y llena de diversidad cultural. Con una rica historia que se refleja en su arquitectura, arte, música y gastronomía, la ciudad ofrece una experiencia única para los visitantes. Desde los barrios bohemios de San Telmo y Palermo hasta los elegantes edificios de Recoleta, Buenos Aires es un crisol de culturas que invita a explorar y descubrir sus fascinantes rincones.
"Los rincones de esta ciudad que más me dieron vida eran pequeños, tan pequeños que muchas veces solo cabíamos dos. Argentina había ocasionado un cambio en mí. Te estoy hablando del '89, el '90; una noche duraba tres días. Era algo a lo que no estaba acostumbrado, me rompió la cabeza". Ricardo Arjona – cantautor guatemalteco
Probablemente pocas personas no conozcan la frase “lo esencial es invisible a los ojos”. Una forma de poetización con la que se nos deviene la reinvención de la ciudad desde su propia sensibilidad; su paisaje urbano. Cambiante en las “formas”, que varía y crece con la acción de los hombres, pero, a cambio de ello, se “muestra” como espacio familiar y “propiedad” de sus habitantes.
Buenos Aires transpira literatura. En cada esquina, farol y empedrado se esconde la huella de algún poema, cuento o novela.
Borges, Borges, Borges… ¿Podemos obviar a Borges? No, no podemos; y tampoco queremos. Los versos y cuentos de Borges no dejaron esquina de Buenos Aires sin atravesar, al punto que aun quienes jamás se interesaron por su obra reconocen aquellos versos que dicen que “… a mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires: La juzgo tan eterna como el agua y el aire”.
Borges dijo: “Y sentí Buenos Aires...”. Buscar el “alma de la ciudad” es tarea que se enmarca en la búsqueda de los imaginarios urbanos. En la poesía puede detectarse el habitar urbano. Se trata de unir ambos campos: el del espacio físico, conformado, natural y artificial; el de la “urbe”, en fin, dura y única; con la “ciudad”, lugar de las vivencias de sus ciudadanos poetas.
“Cada ciudad tiene su espíritu, decimos siempre; cada ciudad tiene su aire, su sello propio”. Pero hay más: el espíritu de la ciudad está en el paisaje que la rodea, y en el trazo de sus calles, y en sus edificios, y en sus jardines, y en las costumbres de su gente”.
Pedro Enriques Ureña: La antología de la ciudad
Desde las más bulliciosas de la ciudad hasta los barrios más tranquilos y pintorescos, cualquiera que conoce Buenos Aires sabe que si sus calles hablaran, contarían muchísimas historias, las de la gente que vive en ellas, las de los árboles, que dan sombra, las de los pájaros que ponen música, las del río que la abraza. Infinidad de historias que se entretejen a diario en las veredas, en los empedrados y en el pavimento de una ciudad como no hay otra. Pero lo que pocos saben es que las calles de Buenos Aires esconden en sus nombres el ritmo juguetón de la poesía.
Desiertas, pobladas, arboladas, solitarias, soleadas y frescas, las callecitas de Buenos Aires se convirtieron en la musa inspiradora de literatos, cantantes y de poetas.
Sobre mi Buenos Aires, tendría que decir muchas cosas y muchas no sabría cómo decirlas… Pero anote esto: agradezco haber nacido en Buenos Aires.
Aníbal Troilo
Cuando me voy de Buenos Aires, y no me preocupa en absoluto que alguien pueda pensar que estoy mintiendo, no siento que me voy de Buenos Aires, porque apenas llego a París entro en una órbita de vida en la que Buenos Aires está cotidianamente presente.
Julio Cortázar
No nos une el amor, sino el espanto; será por eso que la quiero tanto.
Jorge Luis Borges
Ella es una mezcla de amor y tristeza, de algo que duele, pero duele lindo. Buenos Aires es, sin duda, una ciudad difícil de entender.
Horacio Ferrer
Buenos Aires siempre me ha parecido ciudad bella y mórbida, fascinante y decadente, melancólica y extrañamente mía.
Jaime Bayly
Mi Buenos Aires querido, cuando yo te vuelva a ver, no habrá más pena ni olvido.
Alfredo Le Pera
En Buenos Aires brilla el sol y un par de pibes, en la esquina, inventan una solución. En Buenos Aires todo vuela: la alegría, la anarquía, la bondad, la desesperación.
Joaquín Sabina, Fito Páez
Esta forma de poesía nos invita a prestar atención a nuestro entorno y a encontrar la belleza en lo cotidiano. Nos recuerda que la poesía no es algo lejano o inaccesible, sino algo que puede estar en nuestras vidas todos los días.

















































